CARMEN GARCÍA
18 octubre, 2011 3 comentarios
Sevillana de nacimiento y residencia.
37 años.
Casada y con cuatro hijos, mi familia es mi más preciado tesoro (suena a Topicazo ¿no?). Ellos son el motor que me mantiene en marcha y la causa de mi felicidad. Del mismo modo, no puedo vivir sin mis amigos, no son muchos pero los quiero con locura, son pilares imprescindibles de mi existencia.
Soy muy alegre. La sonrisa es el rasgo principal de mi anatomía. Del mismo modo, me gusta la gente alegre. Aun siendo muy consciente de que todos tenemos problemas, creo que la alegría es una actitud.
Soy una persona muy curiosa con muchas inquietudes. Me apasiona la lectura (soy lectora compulsiva), la fotografía, la música, el cine, la pintura, viajar, hablar (puedo mantener conversaciones infinitas). En definitiva, conocer. Conocer personas y cosas nuevas que estimulen mi mente. Necesito estar en constante aprendizaje.
Podéis encontrarme en:
http://fotocgt2009.posterous.com/
Carmen, ¿cómo te defines profesionalmente?
Soy farmacéutica, aunque a mi me gusta autodenominarme boticaria. Me siento muy identificada con el papel del boticario de toda la vida, al frente de un mostrador, preocupado por sus pacientes. Mi botica es mi segunda casa, allí me encuentro en mi salsa. Me gusta el trato humano y pienso realmente que no tengo “clientes” sino “pacientes” y en muchos casos “amigos”.
Además soy investigadora, y digo “soy” y no “era”, porque aunque ya no trabajo físicamente en ningún laboratorio de investigación, creo que los investigadores de vocación lo son toda la vida. Nunca dejaré de estudiar, nunca dejaré de tener esa curiosidad investigadora.
¿Cómo crees que te definen, profesionalmente, otras personas? ¿Tienen razón?
Los demás me ven como una persona muy activa, rayando incluso en la hiperactividad. A simple vista parezco un manojillo de nervios, nada más lejos, para las cosas importantes soy bastante tranquila.
Erróneamente se me considera una persona organizada (generalmente me muevo por improvisación) pero es cierto que se me da bien establecer prioridades y gestionar tareas. Tengo fama de mandona, cabezona e impulsiva, si los demás me ven así, digo yo que así será.
Suelo dejar bastante libertad a mis trabajadores para hacer el trabajo a su manera. Personalmente me agobia la gente que no deja trabajar a los demás y procuro evitar cometer ese error. Sin embargo, sí creo que mi exceso de actividad puede en algunos momentos llegar a aturullar a la gente que trabaja conmigo.
Cuéntanos, por favor, ¿cuál ha sido tu trayectoria profesional?
Soy titular de oficina de farmacia desde casi antes de terminar mi licenciatura, puede decirse que nací con el trabajo puesto. Empecé de la mano de mi abuelo, del que he aprendido lo mucho o poco que sé del mundo empresarial. Desde el año 2000 me hago cargo de la gestión en solitario.
Durante un buen número de años, he simultaneado mi trabajo en la farmacia con la realización de mi tesis doctoral en el campo de la biología molecular. Alcancé el grado de doctor en 2008 y desde entonces me dedico en exclusiva al ejercicio de mi profesión en la farmacia.
Licenciada en Farmacia. ¿Por qué?
Supongo que hay un condicionante familiar importante en esa decisión. Provengo de una dinastía de farmacéuticos y me he criado en una rebotica. Apenas llegaba al mostrador y ya quería ser farmacéutica para vender pastillitas Juanolas. Al margen de esto, siempre me han gustado las ciencias de la salud, de no haber sido farmacéutica, hubiera estudiado Medicina. Elegí farmacia y no me arrepiento, me encanta mi profesión.
¿Por qué no continuaste con la investigación? ¿Te hubiera gustado formar parte del equipo de investigación de una empresa biotecnológica?
Hay miles de motivos por los que no continué la carrera investigadora, algunos muy decepcionantes, pero en resumen podría decirse que perdí la ilusión. No la ilusión por la investigación, eso nunca, sino la ilusión por el sistema. La investigación en la universidad está llena de circunstancias descorazonadoras que hacen que muchos investigadores brillantes (no es mi caso) huyan del país o cambien su vocación por un trabajo estable en el que son reconocidos laboralmente.
En cuanto a la segunda pregunta, hay pocas empresas de investigación biotecnológica en este país, al menos en mi ciudad, y sus puertas están atiborradas de gente pidiendo trabajar en ellas. Digamos que ni siquiera me lo he planteado. ¿Me hubiera gustado? Me hubiera encantado, pero soy una persona bastante realista, no es tan fácil.
¿Por qué decidiste convertirte en trabajadora autónoma con tu propia oficina de farmacia? ¿Te arrepientes?
Como ya he dicho, empecé de la mano de mi abuelo en la empresa familiar, así que no fue una decisión propiamente dicha. Fue un comienzo dulce, porque me sentía muy arropada por los más de 50 años de experiencia empresarial de mi abuelo. Le echo mucho de menos.
Aunque me gusta mi trabajo, he de confesar que las cosas han cambiado mucho en los últimos 5 ó 6 años y el devenir de la farmacia andaluza está tomando una trayectoria que dificulta enormemente el desarrollo profesional y empresarial.
¿Qué ha pasado en la gestión de la sanidad (no sólo en España) para que el abastecimiento a las farmacias esté en peligro?
No sé si podré contestar objetivamente a esta pregunta, porque no soy experta en gestión sanitaria, pero en mi humilde opinión creo que se ha gastado sin previsión, al menos en España que es lo que yo conozco. Tenemos un sistema sanitario de gran calidad y asistencia universal. Este sistema sanitario soporta una gran carga de usuarios en proporción a los ingresos con los que cuenta. Es per se un sistema deficitario.
Si a esto unimos que sistemáticamente fallan los sistemas de control de gasto a distintos niveles es fácil pensar que el dinero se está acabando. Quizás el gasto farmacéutico es el gasto sanitario que esté actualmente más controlado, pero aun así las administraciones se ven en dificultades para pagar.
En general, ¿hay demasiadas farmacias en nuestras ciudades? ¿Se debería limitar la apertura de oficinas de farmacia e incluso comenzar a forzar el cierre de algunas?
En absoluto. El número de farmacias en nuestro país es el adecuado. Están calculadas en función de número de habitantes y distancias, de manera que el abastecimiento a la población, a TODA la población, esté garantizado. España posee la mejor red de oficinas de farmacia de Europa en número y en distribución geográfica. El gasto farmacéutico no está relacionado con el número de farmacias. Cerrarlas, solo redundaría en pérdida de calidad asistencial de los usuarios. Aunque, bien mirado, no me vendría mal que me cerraran un par de ellas alrededor de la mía, que está la cosa muy mala…
Intenta no dar una respuesta con matiz político… ¿por qué las farmacias de Castilla La Mancha plantan cara a la Administración con el cambio de gobierno autonómico?
Sinceramente, no creo que la respuesta de los farmacéuticos de Castilla la Mancha esté motivada por el cambio de gobierno. Creo más bien que es una cuestión de límites, esto tenía que llegar. Los farmacéuticos castellano-manchegos han soportado la situación de impago todo el tiempo que han podido. Es algo que los farmacéuticos han hecho siempre, cubrir a la administración ante situaciones de falta de liquidez. El problema llega cuando el dinero se acaba también en el colectivo farmacéutico, ¿con qué se paga a los proveedores para reabastecer las farmacias? En Castilla la Mancha esta situación límite ha coincidido con el cambio de gobierno autonómico, pero no está motivada por el mismo. Al menos yo lo veo así.
¿Recuerdas el contenido del primer e-mail que enviaste, o a quién se lo enviaste…?
Perfectamente. Lo envié al servicio de secuenciación del CICA de la universidad de Sevilla. Contenía una secuencia de ADN de un gen con el estaba trabajando en mi tesis doctoral, para que lo compararan con el banco de genes. ¡Hace tanto de eso! Sería allá por septiembre de 1997… ¡Que cosa más impersonal!
¿Cómo han influido los avances tecnológicos en tu trayectoria profesional?
Para la realización de mi tesis han sido determinantes. Las genotecas, las bibliotecas virtuales, los programas de comparación de secuencias y predicción de estructuras proteicas on line, la capacidad de compartir información con inmediatez… estas cosas y muchas otras fueron absolutamente necesarias durante esa etapa de mi vida.
En mi faceta como boticaria esta influencia es menos evidente, pero internet y sus posibilidades formativas e informativas constituyen para mí una poderosa herramienta.
¿Cómo han influido los avances tecnológicos en tu último año profesional?
Apenas han influido, aparentemente, en el ámbito profesional, pero sí lo han hecho en el personal. Mi llegada a las redes sociales, en cierto modo me ha “cambiado” la vida. Ahora vivo en un mundo infinitamente más grande y rico que en el que habitaba hace un año. Eso me enriquece también profesionalmente.
¿Qué tipo de relación hay o debería haber entre la vida 2.0 y la vida 1.0 en el día a día de la farmacia?
La farmacia en general está aun muy alejada del mundo 2.0. Al contrario que los médicos, son pocos los farmacéuticos interesados por la web 2.0, profesionalmente hablando. Los farmacéuticos de oficina de farmacia somos como náufragos, cada uno en su pequeña isla, desarrollando su ejercicio profesional en solitario. Nuestra labor es muy 1.0, el contacto diario con las personas es la base de nuestro trabajo, pero como profesionales estamos muy aislados. Sería muy deseable que nos interconectáramos, pero como realidad, aún lo veo lejos.
¿Qué recomendarías a las personas que están buscando su primer trabajo actualmente?
Constancia y alegría. El desanimo es el principal enemigo del desempleado. Yo, cómo empleadora, valoro mucho el entusiasmo a la hora de seleccionar el personal. Tengo debilidad por las personas alegres.
En el momento económico y social que vivimos, ¿mejor estudiar lo que gusta o lo que demandan las empresas?
Definitivamente, lo que te gusta. Las demandas profesionales van cambiando con el tiempo, hipotecar tu vida para emplearla en algo que no te gusta por complacer una demanda cambiante es arriesgado ¿no? Yo soy partidaria de hacer lo que te gusta, enfocando tus gustos siempre desde una óptica práctica.
¿Qué papel juega tu familia en tu desarrollo profesional?
Hay quien piensa que una familia numerosa como la mía es un lastre para el desarrollo profesional, pero nada más lejos de la realidad. Como ya he dicho antes, mi familia es el motor que me mantiene en marcha y eso incluye mi vida laboral.
¿Qué crees que has aportado o estás aportando como profesional?
El mostrador de mi botica es el medio idóneo para mí, además de realizar mi labor estrictamente farmacéutica, interacciono con las personas a nivel personal. En el día a día intento aportar a mis pacientes cercanía, optimismo, empatía, cariño y alegría, mucha alegría. La vida real está muy necesitada de alegría.
¿Twitter o Facebook?
Definitivamente Twitter. Es la inmediatez, la concreción, la interacción abierta. Me encanta.
“Una foto al día” ¿Por quién y para quién? (http://fotocgt2009.posterous.com/)
Una foto al día, por Borja de Diego (@ogeid66 http://reflexionesidiota.blogspot.com). Su proyecto 365 me inspiró y fue él quien me animó a empezar a mirar el mundo a través de una lente.
Una foto al día, para mi, definitivamente. Este proyecto se ha convertido en una potentísima herramienta de desarrollo personal. Me permite expresarme a nivel visual y emocional, me ayuda a trabajar la constancia y me está sirviendo para ir perdiendo la vergüenza a mostrarme públicamente. Hace un año, por ejemplo, no hubiera participado en esta entrevista. Soy una gran tímida.
Una foto al día, por supuesto, para todos aquellos que disfrutan de ellas.
Si mañana te dieran el “poder absoluto” en España, ¿qué tres cosas harías?, ¿qué tres cosas no harías?
Yo no quiero poder absoluto, eso es una responsabilidad absoluta. No creo en lo absoluto, me horroriza ese concepto.
Sin embargo, me gustaría que se unificaran los sistemas educativos y sanitarios en todas las CC.AA. Derechos tan importantes como la sanidad o la educación deben de ser escrupulosamente iguales para todos los españoles.
¡Ah! Y mandaría sonreír por decreto ley. Con lo baratas que son las sonrisas y lo caras que las vendemos.
¿Por qué aceptaste mi invitación a ser entrevistada en este blog? ¿Repetirías?
No sé porque acepté. Me arrepentí inmediatamente después de aceptar. Y probablemente me arrepienta un par de veces más. Ya he dicho que soy una gran tímida y me cuesta exponerme. ¿Repetiría? Probablemente sí, soy muy de tropezar dos veces con la misma piedra ¡y hasta tres!
Despídete como tú prefieras de nosotros.
No tengo mucho más que decir. No me gusta hablar de mí, me gusta más conocer a los demás, así pues si queréis, en Twitter nos encontramos.



